Cuarto Domingo de Pascua (3 de Mayo) – Ciclo A

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El Pan de Vida Estudio de Biblia Católico

By Deacon Ken and Marie Finn

ANTES DE COMENZAR:

Ora y pídele a Dios que te hable a través de Su Espíritu Santo. “EL ESPIRITU SANTO INTERPRETE, QUE EL PADRE LES ENVIARA EN MI NOMBRE, LES VA A ENSEÑAR TODAS LAS COSAS Y LES RECORDARA TODAS MIS PALABRAS.” (JUAN 14:26)

PRIMER DIA Vuelve a leer las lecturas de la semana pasada.

1. ¿Cuál fue el mensaje qué recibiste de la homilía o de las lecturas que oíste en misa el domingo?

 

2. ¿De lo que aprendiste, qué escogiste para aplicar a tu vida esta semana?

 

 

SEGUNDO DIA LEE HECHOS 2:14, 36-41 PRIMERA LECTURA

(“Porque la promesa es para ustedes y sus hijos.”)

1. ¿A quién se estaba dirigiendo Pedro, quién estaba con él y qué les estaba diciendo que hicieran? Hechos 2:14

 

2. ¿Qué quería él que supieran sin ninguna duda? Hechos 2:36

 

3. ¿Qué dice la escritura que te pasará si crees que Dios hizo a Jesús Mesías y Señor? Romanos 10:9

 

4. ¿Qué paso cuando ellos escucharon esto y que le preguntaron a Pedro y a los otros discípulos? Hechos 2:37

 

5. ¿Qué dijo Pedro que debes hacer para poder recibir el Espíritu Santo? Hechos 2:38 y 16:31

 

6. ¿Quién recibió primero el Espíritu Santo prometido? Hechos 2:32-33

 

7. ¿A quién fue hecha esta promesa? Hechos 2:39

 

8. ¿De qué les seguía insistiendo Pedro que se salvaran? Hechos 2:40

 

9. ¿Qué pasó con los que aceptaron su mensaje y cuantos fueron agregados aquel día? Hechos 2:41

 

Personal – ¿De qué manera has aceptado el mensaje de que la promesa fue hecha para ti y tus hijos? ¿En qué forma se ha reflejado este signo de paz en tu actitud para con tu familia?

 

 

TERCER DIA LEE 1 PEDRO 2:20-25 SEGUNDA LECTURA

(“El no cometió el pecado ni se encontró mentira en su boca”.)

1. Si soportas el sufrimiento por hacer lo que está bien, ¿qué es esto a los ojos de Dios? 1 Pedro 2:20

 

2. ¿Qué dicen las siguientes escrituras acerca del sufrimiento? Isaías 53:11 Marcos 8:31 Filipenses 1:29 1 Pedro 4:16

 

3. ¿A qué has sido llamado(a), y las huellas de quién debes seguir como ejemplo? 1 Pedro 2:20-21

 

4. ¿Qué no cometió Cristo y qué no se halló en su boca? 1 Pedro 2:22

 

5. ¿Cuando era insultado, qué no hacía y cuando lo hacían sufrir, como respondía? 1 Pedro 2:23 é Isaías 53:7

 

6. ¿Más bien, a quién se encomendaba? ¿Cómo juzga El? 1 Pedro 2:23

 

7. ¿Cuando se entregó Jesús? Lucas 23:44-46

 

8. ¿Cómo trajo nuestros pecados a la cruz y por qué? 1 Pedro 2:24

 

9. ¿Cómo hemos sido sanados? 1 Pedro 2:24

 

10. ¿Cómo éramos en un tiempo y a quién hemos regresado? 1 Pedro 2:25

 

11. ¿Quién es nuestro pastor y qué hace por nosotros? Lee y medita en el Salmo 23.

 

Personal – ¿En qué forma has traído tus pecados a la cruz? ¿Los has dejado ahí? ¿Cómo has sido sanado(a)? Jesús nos trajo libertad. ¿Te empeñas en pensar y sufrir por tus viejos pecados o le has permitido a El que te libere totalmente? Medita sobre este pasaje de la escritura (1 Pedro 2:20-25).

 

 

CUARTO DIA LEE JUAN 10:1-10 GOSPEL

(“Yo, en cambio vine para que tengan vida.”)

1. ¿Quién está hablando y a quién le está hablando? Juan 10:16 y Juan 10:19

 

2. ¿Cómo es el hombre que no entra al corral por la puerta, sino que se brinca por otro lado? ¿Quién es el que entra por la puerta? Juan 10:1-2

 

3. ¿Qué hace el cuidador y qué oyen las ovejas? ¿Cómo llama El a las suyas y qué les hace? Juan 10:3

 

4. ¿Dónde camina cuando ha sacado del corral todas las suyas y que hacen las ovejas y por qué? Juan 10:4

 

5. ¿A quién no seguirán y por qué? Juan 10:5

 

6. ¿Entendieron los oyentes lo que Jesús estaba tratando de decirles? ¿Quién, dijo Jesús que era El y qué eran todos los que vinieron antes que El? Juan 10:6-8

 

7. ¿Qué dijo de nuevo Jesús que era El, que les pasará a los que entren por medio de El, y de qué se darán cuenta? Juan 10:9

 

8. ¿Qué hace el ladrón? ¿Porqué vino Jesús? Juan 10:10 y Juan 1:4

 

9. ¿Cómo debemos vivir la vida y qué vamos a recibir? Juan l0:10 Romanos 5:17

 

10. ¿Qué debes hacer para tener vida eterna? Juan 3:16

 

Personal – Cuando pierdes la paz de Jesús y sientes que estás siendo destruido por cosas a tu alrededor, ¿qué haces? ¿A dónde vas para recibir vida en plenitud?

 

 

QUINTO DIA LEE EL SALMO 23:1-6

(“Por el camino del bueno me dirige por amor de su nombre.”)

Lee y medita el Salmo 23:1-6.

¿Qué te dice personalmente el Señor por medio de este Salmo?

 

¿Cómo puedes aplicar esto a tu vida diaria?

 

 

SEXTO DIA LEE TODO EL COMENTARIO

HECHOS 2:14, 36-41

En este pasaje escuchamos a Pablo decirle a la gente valientemente que lo deben escuchar porque las profecías del Antiguo Testamento han sido cumplidas totalmente en Jesús. El les dijo que Jesús es el Mesías (2:25-36) y que el Cristo resucitado podría cambiar sus vidas drásticamente. Este es un Pedro nuevo, humilde pero valiente y el poder del Espíritu Santo corrió por él como un río poderoso. Este era el mismo Pedro que había negado haber conocido a Jesús alguna vez, y que no quiso decir que era uno de los discípulos. Pero el Señor lo perdonó y lo restauró después de su negación. Vemos la transformación en él al ser un orador tan dinámico y poderoso. ¡Qué sentido tan increíble de piedad tiene Dios! El miró a Pedro como lo negaba y luego lo escuchó confesar y arrepentirse con gran pasión.

¿Dónde estas ahora en tu vida? ¿Has sentido alguna vez como que has cometido errores tan malos que Dios nunca podrá perdonarte y usarte? Eso es lo que Satanás quiere que creas, pero no es así. Es una mentira y Satanás es el padre de las mentiras (Juan 8:44). Dios nos perdonará cualquier cosa si nos volvemos a El con un corazón contrito y sincero (Salmo 51). Su amor es un amor que no tiene límite. Dile tu terrible error y arrepiéntete de ello y déjalo que El se preocupe de tus temores. Recuerda, en el amor verdadero no hay temor, porque el temor tiene que ver con el castigo (1 Juan 4:18) y no hay castigo en Dios, solamente amor. Dios promete perdonar y El nunca se arrepiente de Su Palabra. Permítele que te perdone y te use efectivamente, y, sírvelo, trayendo a otros a Su luz sanadora. Quédate quieto(a) por unos momentos y escúchalo diciéndote cuánto te ama (Salmo 46:10).

 

1 PEDRO 2:20-25

Realmente Pedro trae una dolorosa verdad frecuente en muchas vidas y ésta es aguantar el sufrimiento injusto. Solamente necesitamos mirar a nuestro alrededor para darnos cuenta de millones de gente con hambre y luchando solamente para sobrevivir. Vemos a los tiranos destrozando sus naciones y dando a su gente todo tipo de sufrimiento injusto.

El mensaje de ahora es un llamado al perdón, la paciencia, y la fidelidad. Solamente necesitamos ver el sufrimiento que experimenta el esposo(a) de un compañero(a) infiel. Mucha gente vive en un matrimonio donde el esposo(a) es abusivo (a) verbal, física, o sexualmente. Muchos sufrimientos se aguantan, con el poder del Espíritu Santo de Dios. Muchos adultos han sido abusados física o sexualmente cuando eran niños y el sufrimiento aún lo tienen adentro. Solamente el amor sanador de Jesucristo quién fue víctima de un sufrimiento injusto puede dar paciencia, perdón o hasta amor a quienes han sufrido injustamente. Si sabemos que Cristo mismo sufrió tortura y muerte en la cruz, podemos tratar de seguir su ejemplo. Cristo no hizo ningún mal y sufrió injustamente.

Hay padres que han sido ridiculizados, mofados y deshonrados por sus hijos y aún así están y llamados como Cristianos a ser ejemplos de paciencia, perdón y amor igual que Cristo. Tú y yo no somos capaces de este tipo de poder. Solamente podemos perdonar a otros cuando nos damos cuenta que nosotros mismos somos completamente amados y perdonados por Jesucristo. El sufrimiento se hace llevadero solamente cuando Cristo es el que carga con el dolor.

Lo llamamos y El nos escucha y nos responde. El nunca nos deja solos o abandonados. Debemos estar listos a seguir a Jesús, sin importar a donde lleve el camino. El sufrimiento será obligado en muchos de nosotros, pero debemos responder solamente al llamado de Jesús.

 

JUAN 10:1-10

Juan nos enseña sobre el amor y dedicación de un pastor bueno y fiel. Vemos claramente que esto es una historia acerca de alguien protegiendo su rebaño aún corriendo el riesgo de perder su vida. Ninguna persona contratada haría esto, solamente si hay un compromiso total de amor puede retirar el rebaño de los lobos y otros peligros. Las ovejas conocen a su pastor por el sonido de su voz. Ellas lo siguen a dondequiera que va. Comen donde les dice, y beben en el lugar preparado. Ellas descansan en la noche seguras en su redil, seguras en el sonido de su voz.

Se nos dice en la escritura, “El Señor es mi pastor y nada me falta”. El Señor Jesús conoce a cada uno y a todos nosotros por nombre y El nos provee con comida para nuestro cuerpo y comida para nuestro espíritu (La Eucaristía y Su Santa Palabra). El nos dice que estemos alertas. Hay quienes quieren robar nuestros corazones y destruir nuestras vidas por medio del pecado. El nos dice que El es, “el camino, la verdad y la vida” (Juan 14:16). Lee esta escritura muy atentamente y lee que dice que El es El camino, no un camino, sino El Camino.

Finalmente Juan termina este pasaje dándonos la respuesta del plan de Dios para todos nosotros. Sabemos que millones de gente saben acerca de Jesucristo y que El tiene un plan para nosotros y ese plan es que vivamos la vida en toda su plenitud. Para ser realmente santo, uno debe ser realmente INTEGRO. Necesitamos estar afinados con Cristo física y espiritualmente. Nuestros cuerpos son llamados a ser templos del Espíritu Santo (1 Corintios 3:16). Hemos sido llamados a ponernos la mente de Cristo (Fil. 2:3,4) y a llenarnos del Espíritu (Efesios 5:19). Cuando hacemos esto podemos decir personalmente con el Salmista, “El Señor es mi pastor, nada me falta”.

 

Aplicación

La primera lectura trata de la virtud de la esperanza. Hay esperanza de que todos podemos cambiar para mejorar. La segunda lectura nos ayuda a ver el poder redentor del sufrimiento. Es una señal visual de Jesucristo puesto que El sufrió también por nosotros una vez. El Evangelio trae a casa el mensaje de que El nos conoce personalmente, hasta por nuestro propio nombre.

Veamos esta semana el sufrimiento que está pasando en nuestras propias familias. Nosotros sabemos quién necesita apoyo. Sabemos quién está en peligro físico. Necesitamos proteger a otros del sufrimiento injusto. Si sabes de alguien que está siendo abusado(a), repórtalo inmediatamente. Si tienes miedo, escríbeme y encontraremos la guía del Señor. El Señor nos quiere sanos e íntegros. El quiere que tomemos de sus fuerzas para aguantar el sufrimiento injusto.

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