QUINTO DOMINGO DEL TIEMPO ORDINARIO – CICLO A

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QUINTO DOMINGO DEL TIEMPO ORDINARIO – CICLO A

ANTES DE COMENZAR:

Ora y pídele a Dios que te hable a través de Su Espíritu Santo.  “EL ESPIRITU SANTO INTERPRETE, QUE EL PADRE LES ENVIARA EN MI NOMBRE, LES VA A ENSEÑAR TODAS LAS COSAS Y LES RECORDARA TODAS MIS PALABRAS.”  (JUAN 14:26)

 

PRIMER DIA  Vuelve a leer las lecturas de la semana pasada.

 

  1. ¿Cuál fue el mensaje qué recibiste de la homilía o de las lecturas que oíste en misa el domingo?

 

  1. ¿De lo que aprendiste, qué escogiste para aplicar a tu vida esta semana?

 

SEGUNDO DIA                                 LEE ISAIAS 58:7-10                      PRIMERA LECTURA

(“Brillará tu luz en las tinieblas”)

 

  1. ¿Con quién compartimos nuestro pan y cómo ayudamos a los desamparados? Isaías 58:7

 

  1. ¿A quién vestimos cuando lo vemos y a quién no debemos darle la espalda? Isaías 58:7

 

Personal – En tu entusiasmo por obedecer a Dios y dar de comer al hambriento, vestir al desnudo, etc., ¿alguna vez has olvidado a los de tu casa, tu esposa(o), tus hijos, tus familiares, tus amistades cercanas, tus vecinos o las personas con las que trabajas?  Repasa el versículo 7 de nuevo.

 

  1. ¿Qué nos pasará si hacemos estas cosas? Isaías 58:8, Ezequiel 18:7, 9

 

  1. ¿Qué le pasará a nuestra herida, y que irá delante de nosotros? Isaías 58:8

 

  1. ¿Qué será nuestro guardaespaldas y qué pasará cuando llamemos al Señor? Isaías 58:8-9

 

  1. ¿Cuando clames auxilio, qué dirá El? Isaías 58:9

 

  1. ¿Cuáles tres cosas debemos quitar de en medio de nosotros? Isaías 58:9

 

  1. ¿Qué nos dice Dios acerca de lo siguiente?

 

OPRESION                                          PALABRAS MALICIOSAS                             ACUSACIONES

 

Salmo 119:134                                                Proverbios 2:12                                               Prov.10:18

Proverbios 21:7                                              Proverbios 4:24                                   Marcos 15:3-5

Eclesiastés 7:7                                                 Eclesiástico 27:6

Eclesiástico 10:7                                            Mateo 22:15

Isaías 33:15-16                                                Juan 8:43-44

Ezequiel 45:9

 

  1. ¿Si damos nuestro pan a los hambrientos y satisfacemos a los afligidos, qué se levantará para nosotros en la oscuridad, y que le pasará a la depresión? Isaías 58:10

 

  1. ¿Cómo satisfacemos a los afligidos? Lucas 9:1-6

 

Personal – ¿Cómo has quitado de ti la depresión, acusaciones falsas y palabras maliciosas?  ¿En qué forma has dado de comer al hambriento, dado casa al desamparado, o vestido al desnudo la semana pasada?  ¿Cómo has podido hacer esto sin desatender a tu familia?

 

TERCER DIA                                LEE 1 CORINTIOS 2:1-5                   SEGUNDA LECTURA

(“Para que ustedes creyeran, no ya por la sabiduría de un hombre, sino por el poder de Dios.”)

 

  1. ¿Quién estaba hablando y a quién le estaba hablando en 1 Corintios 2:1? 1 Corintios 1:1

 

  1. ¿Qué llegó proclamando? 1 Corintios 2:1

 

  1. ¿Cuál fue el testimonio de Dios? 1 Corintios. 2:2, 1 Juan 5:6-12

 

  1. ¿Habló Pablo de algo más aparte de Jesús crucificado? 1 Corintios 2:2

 

  1. ¿Cómo se unió Pablo a ellos? 1 Corintios 2:3

 

  1. ¿Quién nos ayuda en nuestras debilidades? Romanos 8:26

 

Personal – ¿Has experimentado alguna vez esta debilidad y temor como Pablo entre la gente?  ¿Has experimentado esto en tu propia casa, con tus parientes, amistades, etc.?  Quédate cinco minutos más al día, esta semana, a solas con el Señor viviendo en la presencia de Su Santo Espíritu dentro de ti.

 

  1. ¿Qué le dijo el Señor a Pablo acerca de su debilidad? 2 Corintios 12:9

 

  1. Compara la debilidad con el poder de Dios usando las declaraciones de Pablo en 2 Corintios 13:3-9.

 

  1. ¿Cuáles dos cosas no tienen la fuerza persuasiva de la discusión “sabia”, pero tienen el poder            convencedor del Espíritu?  1 Corintios 2:4

 

  1. Dios nos envía mensajes de muchas formas. Lee lo siguiente, y ve si tú puedes escoger       quién estaba siendo usado como  mensajero.

 

Génesis 16:7-12

Génesis 21:17

Malaquías 2:7

Mateo 11:10, 11

Hechos 10:3

 

Personal – ¿Has podido reconocer los mensajes de Dios para ti?  Medita en la forma que Dios te habla a ti directamente y por medio de otros y ve si estás escuchando o no de verdad.  Comparte con alguien.

 

CUARTO DIA                                 LEE MATEO 5:13-16                                      EVANGELIO

(“Ustedes son la luz del mundo.”)

 

  1. ¿Quién es la sal de la tierra? ¿Qué haces con la sal si pierde su sabor? ¿Lo puedes  restaurar?

Mateo 5:13; Lucas 14:34-35

 

  1. Lee lo siguiente y di como se usaba la sal.

 

Levítico 2:13

Marcos 9:49-50

Colosenses 4:6

 

Personal – El compartir la sal en común por los que estaban sentados juntos en la mesa era un símbolo antiguo de amistad y alianza.  Cuando tu estás sentado en tu mesa y pasas la sal, ¿es siempre en amistad o está tu sal empezando a perder el sabor en tu casa o en tu mesa?  ¿Viene la sazón de tu amor y amistad? Reflexiona sobre esto.  Pídele al Señor que te sazone con Su amor.

 

  1. ¿Quién es la luz del mundo y que no se puede esconder? Mateo 5:14

 

  1. ¿Qué NO hacemos con una lámpara que encendemos, y que HACEMOS con ella?

Mateo 5:15

 

  1. ¿En que forma debe brillar nuestra luz para los hombres, y qué verán en nosotros?

Mateo 5:16

 

  1. ¿Qué dijo Jesús acerca de ser bueno, y a quién alabamos por su bondad? Lucas 18:19,   Tobías 13:10

 

  1. ¿Quién es bueno? Salmo 25:8

 

  1. ¿De dónde produce cosas buenas el hombre? Mateo 12:34-35, Lucas 6:45

 

  1. ¿Con qué debemos estar llenos? Romanos 15:14

 

  1. ¿Qué hará la gente cuando vea bondad en nuestros hechos? Mateo 5:16

 

  1. ¿Qué dice la Palabra de Dios acerca de dar alabanza a nuestro Padre, y quiénes eran las personas incluidas?

 

Exodo 15:1, 2                                      Marcos 2:12

2 Samuel 22:50, 51                              Lucas 4:14-15

Esdras 10:10 11                                               Hechos 3:9

Daniel 2:19, 23                                                Hechos 13:46-48

Daniel 4:34                                                     Hebreos 13:12-15

Mateo 11:25                                                    Apocalipsis 4:8-11

 

Personal – ¿Cómo tomas tiempo cada día para alabar a Dios por todo lo que está haciendo en tu vida?  Toma tiempo para alabarlo por darte una nueva vida en El, por Sus promesas para ti en Su Palabra, por tu fe, por instrucción y guía.  Alábalo por su bondad que se está haciendo visible para los demás en tus acciones cuando te rindes a Su Santo Espíritu.

 

QUINTO DIA                                  LEE EL SALMO 112:4-9

(“Brilla como la luz en las tinieblas para los hombres buenos.”)

 

Lee y medita el Salmo 112:4-9.

 

¿Qué te dice personalmente el Señor por medio de este Salmo?

 

¿Cómo puedes aplicar esto a tu vida diaria?

 

 SEXTO DIA                               LEE TODO EL COMENTARIO

ISAIAS 58:7-10

La fe es una respuesta viva a la presencia y poder de Dios en nuestras vidas.  La fe sin buenas obras está muerta y no sirve (Santiago 2:17).  Se nos dice en las lecturas de hoy que no podemos ser salvados por medio de las obras, no importa cuantas sean éstas, sin fe en Dios.  También se nos dice que el ayuno puede ser muy benéfico, ambos física y espiritualmente, pero al final el único que se beneficia eres tú.  Nuestra respuesta a la presencia de Dios en nuestras vidas es lo que produce buenas obras realmente efectivas. Nuestra respuesta a la presencia de Dios y Su poder afecta a otros, y eso es lo que Dios quiere de nosotros. El quiere que hagamos diferencia en las vidas de los hambrientos, los oprimidos, los desamparados, y que protejamos las vidas de los que no han nacido.

No hacemos cosas buenas para hacernos buenos; hacemos cosas buenas por la bondad que está dentro de todos los hombres de fe.  Esa bondad es la presencia y poder de Dios, a quien conocemos como el Espíritu Santo.  Nuestra respuesta en fe desata el poder de Dios para sanar a un mundo enfermo y herido.  No agradamos a Dios con lo que comemos o no comemos; más bien es al traer caridad, justicia y generosidad a los oprimidos.

Glorificamos más a Dios cuando ayudamos a los que están destrozados, golpeados, abandonados, con hambre, sin casa, a los niños para que no sean abortados, y los hacemos seres humanos saludables y amados.  La fe es nuestra respuesta a la presencia y el poder de Dios en nuestra propia vida, y encontramos esto revelado en Su Santa Palabra y en las enseñanzas de su iglesia amada.  El es el agua que previene al hombre de morir de sed.

1 CORINTIOS 2:1-5

Es muy importante que nos demos cuenta que Pablo, fue un brillante escolar.  Una vez, él uso sus habilidades verbales muy bien para convencer a muchos Cristianos a ser herejes.  Pablo explica en la lectura de hoy que él está hablando únicamente del Cristo crucificado.  Nosotros podemos hacer ahora lo que Pablo estaba haciendo entonces, y eso es mantener nuestro mensaje del Evangelio simple y básico.  Nuestro poder está en el Espíritu Santo, no en un don de discursos públicos.

Pablo está diciendo que mientras que el estudio y la preparación para proclamar la Palabra de Dios son necesarios, la preparación debe estar unida y estar dependiente del Espíritu Santo.  El mismo pasado de Pablo, del estudio de las escrituras y la preparación para predicar, le permitieron depender totalmente en Dios y al mismo tiempo responder a las necesidades de los creyentes.  Pablo va a grandes extremos para decirnos que su predicación es muy sencilla, y que Jesús está mucho más cómodo en la casa de una persona sencilla y simple que vivir con lujos en la casa de alguien que está proclamando la ley de Dios y demandando obediencia total del pueblo.  Necesitamos reflexionar en como nos mostramos con los demás cuando estamos profesando nuestra fe.  ¿Ve la gente en nosotros debilidad y temblor que es vencido por nuestro amor personal por Jesús?  Jesús nos dice que Su gracia es suficiente para nosotros; no necesitamos preocuparnos por nuestras credenciales.

Dios nos llama a que seamos fieles, no exitosos.  La gente que está sufriendo responderá a un mensaje de esperanza, amor, y perdón que está sumergido en el poder convencedor del Espíritu Santo. Nosotros somos los mensajeros de Dios ahora y estamos llamados a responderle a El.  La lectura de hoy nos dice claramente que no tenemos que depender de nuestros talentos para proclamar el mensaje del Evangelio. Lo que si necesitamos es proclamar que Jesús es Señor y como Pablo, predicar solamente al Cristo crucificado.  El arrepentimiento es todavía la mejor apuesta del hombre para vivir una vida abundante (Juan 10:10).

MATEO 5:13-16

Mateo es muy humano en ésta escritura en particular.  La mayor parte de nosotros hemos experimentado, en un momento ú otro, el agregarle sal a una deliciosa ensalada o hasta a un pedazo de carne caliente.  Pablo nos enseña que, como la sal, los Cristianos son llamados a ser de un sabor especial.  La sal vieja que pierde su sabor se tira a la basura.  La sal no es para mezclarse, sino para dar un sabor distinguido. Como Cristianos, no somos llamados a mezclarnos con el resto del mundo; somos llamados a ser distinguidamente diferentes.

No valemos nada si la gente no puede ver una diferencia en la forma que vivimos nuestras vidas.  El sazonar se hace para sacarle el mejor sabor a las comidas, y los Cristianos son llamados a sacar lo mejor en la gente.  Solamente necesitamos imaginarnos una gran ciudad en una montaña donde podamos ver las luces enfrente de nosotros por muchas millas.  Cuando estamos viviendo por medio de la fe y no por lo que miramos, nuestras vidas brillan como unas luces tremendas para los demás.  Esa luz que está brillando en un Cristiano es la luz de Jesucristo.  Esa es la luz que guió a los hombres fuera de la oscuridad del pecado.

Nosotros somos los únicos que podemos disminuir esa luz, y muchos de nosotros lo hacemos cuando nos quedamos callados en lugar de hablar, como en el problema del aborto.  Otra forma es ir con la muchedumbre.  Hay pecados que disminuyen nuestra luz tremendamente.  Muchos de nosotros dejamos que nuestra luz se disminuya porque no la compartimos con los demás.  Somos llamados por nuestra misma fe en Dios, a ser faros de la verdad y a dejar que nuestra luz brille en este mundo obscurecido con el dolor y el pecado.

Jesús nos dice que afectemos favorablemente a nuestra comunidad y que dejemos que Su luz brille en nosotros.  El es la luz que guía fuera de la oscuridad a la prostituta, al alcohólico, al adicto a las drogas, al adúltero, al ladrón, al mentiroso, y a todos los que tropiezan en la oscuridad de la desesperación.  El les da la bienvenida y los guía al regresar a casa, a Su iglesia de amor y perdón.

Aplicación

En la primera lectura vemos que la fe es la respuesta viva al poder y la presencia de Dios en nuestras vidas.  La segunda lectura nos enseña que la salvación es para todos, aún el más ordinario de los hombres.  El Evangelio nos llama a ser la luz que guía a la gente fuera de la oscuridad del pecado.

¡Esta semana, vamos a responder al llamado de Dios y ser una luz para nuestra familia y amistades enseñándoles el camino a Jesús!  Trata de ir a Misa diario esta semana y leer la escritura cada día de esta semana.  Pasa algún tiempo con cada miembro de la familia y trata de hacer algo positivo por él/ella.  Tú puedes ser el sabor y la luz si solamente respondes al poder de Dios que está dentro de ti.

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