TRIGESIMOPRIMER DOMINGO (Nov. 5th) DEL TIEMPO ORDINARIO – A

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TRIGESIMOPRIMER DOMINGO DEL TIEMPO ORDINARIO

 

ANTES DE COMENZAR:

 

Ora y pídele a Dios que te hable a través de Su Espíritu Santo.  “EL ESPIRITU SANTO INTERPRETE, QUE EL PADRE LES ENVIARA EN MI NOMBRE, LES VA A ENSEÑAR TODAS LAS COSAS Y LES RECORDARA TODAS MIS PALABRAS.”  (JUAN 14:26)

 

PRIMER DIA  Vuelve a leer las lecturas de la semana pasada.

 

  1. ¿Cuál fue el mensaje qué recibiste de la homilía o de las lecturas que oíste en misa el domingo?

 

  1. ¿De lo que aprendiste, qué escogiste para aplicar a tu vida esta semana?

 

SEGUNDO DIA                              MALAQUIAS 1:14-2:2, 8-10         PRIMERA LECTURA

(“Por que el Rey grande soy yo, dice el Señor de los Ejércitos.”)

 

  1. ¿A quién se maldice? Malaquías 1:14

 

  1. ¿Quiénes han venido al mundo y no han reconocido a Jesucristo venido como hombre?

2 Juan 7

 

  1. ¿Qué será temido en todas las naciones? Malaquías 1:14

 

  1. ¿Qué significa temer al Señor? Proverbios 8:13, 2 Corintios 5:9-11 y Apocalipsis 14:7

 

  1. ¿Para quién es esta advertencia? Malaquías 2:1

 

  1. ¿Cuáles son las dos cosas que causarán que el Señor te maldiga? Malaquías 2:1-2

 

  1. ¿Cuáles son las tres cosas que te darán la vida? Deuteronomio 30:19-20

 

  1. ¿De qué se han desviado, qué les han causado a muchos con sus enseñanzas y qué es lo que han roto? Malaquías 2:8

 

  1. ¿Qué les ha hecho el Señor y por qué? ¿Qué mostraron con sus decisiones?

Malaquías 2:9

 

  1. ¿Qué debemos hacer ahora y quién muestra imparcialidad? 2 Crónicas 19:7

 

  1. ¿Cuáles son las tres preguntas hechas en Malaquías 2:10?

 

Personal – ¿Cómo demuestras tu temor al Señor a aquellos que están a tu alrededor?  ¿Te muestras parcial solo con aquellos que son amables contigo?  Reflexiónalo y pide al Señor que te muestre el modo en que puedes reparar alguna relación que hayas roto.  Esta semana ve al Sacramento de la Reconciliación (Confesión) por la gracia que necesitas para hacer esto.

 

TERCER DIA                              1 TESALONICENSES 2:7-9, 13      SEGUNDA LECTURA

(“…, les predicábamos el Evangelio de Dios.”)

 

  1. ¿Quién está hablando, a quién le habla y qué eran ellos capaces de hacerlos sentir? 1 Tesalonicenses 1:1 y 2:7

 

  1. ¿Cómo eran ellos entre los Tesalonicenses? 1 Tesalonicenses 2:7

 

  1. Pablo pregunta a los Corintios, ¿qué clase de espíritu preferirían ustedes?

1 Corintios 4:21

 

  1. ¿Qué tenían Pablo, Silvano y Timoteo para los Tesalonicenses y que estaban deseosos de compartir con ellos? 1 Tesalonicenses 2:8

 

Personal – ¿Cómo compartes el Evangelio de Dios con tu familia y amigos?  ¿Te compartes tú mismo? ¿Cómo ha afectado el Evangelio tu vida?

 

  1. ¿Qué les recuerdan Pablo, Silvano y Timoteo a sus hermanos y qué era lo que proclamaban?      1 Tesalonicenses 2:9

 

  1. ¿Por qué debes trabajar y cuál es el trabajo de Dios? Juan 6:26-29

 

  1. ¿Qué debemos dar a Dios incesantemente? 1 Tesalonicenses 2:13

 

  1. ¿Cuál es la voluntad de Dios en todas las circunstancias? 1 Tesalonicenses 5:18

 

  1. ¿Qué recibieron los Tesalonicenses debido a que oyeron a Pablo, Silvano y Timoteo? ¿De quién no lo recibieron?  1 Tesalonicenses 2:13

 

  1. ¿En quiénes está trabajando la palabra de Dios? 1 Tesalonicenses 2:13

 

  1. ¿Quiénes son aquellos que creen? 1 Juan 5:1-5

 

Personal – ¿Cómo está trabajando Dios en ti, y cómo estás tu trabajando en el mundo?

 

CUARTO DIA                                         MATEO 23:1-12                                 EVANGELIO

(“el que se humilla será engrandecido.”)

  1. ¿A quiénes les habla Jesús? Mateo 23:1

 

  1. ¿Quiénes ocupan el puesto de Moisés? Mateo 23:2

 

  1. ¿A dónde vamos todos a comparecer? 2 Corintios 5:10

 

  1. ¿Qué es lo que debemos hacer y cumplir y que no debemos imitar y por qué?

Mateo 23:3-4

 

  1. ¿Qué ha ordenado el Señor a los que predican el Evangelio? 1 Corintios 9:14

 

  1. ¿Qué es lo que hacen y qué es lo que no hacen los escribas y fariseos a la gente?

Mateo 23:4

 

  1. ¿Con qué objeto hacen su trabajo y qué es lo que les gusta? Mateo 23:5-7

 

  1. ¿Cómo les gusta que los llamen, tú como no debes hacerte llamar y por qué?

Mateo 23:7-8

 

  1. ¿Quién es nuestro Maestro? Juan 14:26

 

  1. ¿A quién tenemos que es uno solo? ¿Qué nombre no debemos hacernos llamar?  ¿Qué debe ser el más grande entre ustedes?  Mateo 23:9-11
  2. ¿Qué pasará al que se engrandece a si mismo y qué pasará al que se humilla a si mismo?

Mateo 23:12

 

  1. Jesús nos dice que vengamos a El. ¿Qué nos dice que hagamos y qué nos dice que es?

Mateo 11:28-30

 

Personal – ¿De qué modo practicas lo que predicas a tu familia y amigos?  ¿Qué te ha enseñado el Espíritu Santo esta semana y cómo lo compartes de dicho y de hecho?

 

QUINTO DIA                                          SALMO 131:1-3

(“…, tranquila y en silencio he mantenido mi alma como un niño que acaba de mamar.”)

 

Lee y medita en el Salmo 131:1-3.

 

¿Qué te dice personalmente el Señor por medio de este Salmo?

 

¿Cómo puedes aplicar esto a tu vida diaria?

 

SEXTO DIA                                LEE TODO EL COMENTARIO

MALAQUIAS 1:14–2:2, 8-10

 

Malaquías da a la gente y a los sacerdotes un fuerte regaño por descuidar su parte en el pacto con Dios.  El habla con mucha severidad acerca de la persona maldecida por vivir una vida de engaños. Malaquías fue el último profeta del Antiguo Testamento, predicó alrededor del año 430 A.C.  Isaías y Jeremías había dejado profecías muy estimulantes para Israel y todavía no se habían hecho realidad de modo que la nación estaba en un estado de apatía y no se sentían bien acerca de si mismos.

Malaquías vio que muchos de los pecados que habían causado la caída de Israel se seguían cometiendo.  Malaquías nunca titubeo sabiendo que poseía la verdad y que Dios le había dado como primer mensaje “Yo los amo profundamente.”  Este era un mensaje de esperanza para toda la gente en tiempos en que sus vidas estaban llenas de tensión.

Debido a que el gobierno era corrupto y la economía muy pobre, mucha gente asumía que Dios no los quería.  Y Dios ama a toda la gente pues El nos hizo.  Dios previno a Sus sacerdotes para que no condujeran a la gente hacía el pecado causado por el ejemplo de sus propias vidas.  La adoración a Dios había perdido su vitalidad y se había convertido más en un negocio para los religiosos que en una vocación sentida de corazón.

Algunas personas encuentran muy difícil el confesar lo que está mal en sus vidas y tratan de justificar el porqué hacen las cosas que hacen.  Este engaño se esparce a través de sus familias y hacía la comunidad.  Recordemos que no podremos guiar a otros si nosotros mismos estamos poniendo obstáculos en el camino de la gente que va en busca de Dios.  Jesús ciertamente estaba muy en contra de los líderes de la comunidad que no estaban viviendo el Evangelio tan bien como lo predicaban.  Solo necesitamos ver algunos de los líderes espirituales y políticos para darnos cuenta cuanto daño ha sido hecho ya por no practicar lo que predican.

Hoy en día ese daño está aún más presente debido a los ataques humanísticos hacía las vidas de aquellos que creen en Jesús.  Los que estamos llamados al liderazgo espiritual debemos recordar que no estamos peleando contra nuestro prójimo, familia o congregación.  No, estamos peleando contra las oscuras fuerzas del mismo Satanás.  El arma contra Satanás es la espada del Espíritu (Palabra de Dios, enseñanzas de la Iglesia, sacramentos y la oración).  Es muy importante que tengas siempre contigo tu armadura personal. Todos necesitamos ser gente de oración y si entramos en una batalla, dejemos que nuestro grito de batalla sea “Orar, Orar, Orar, Orar.”

 

1 TESALONICENSES 2:7-9, 13

Se nos ha dicho que el amor es amable y gentil (1 Corintios 4:7) y en la lectura de hoy vemos esto en el modo en que Pablo practicó su ministerio a los tesalonicenses.  La vida era muy dura en esos días y la gentileza no era una cualidad muy respetada que digamos.

En muchos lugares en el mundo de hoy vemos que el poder y la agresión son más respetados que la gentileza y la amabilidad aún cuando a ninguno de nosotros nos gusta ser amedrentado.  Gentileza es amor en acción, es ser considerado y tomar en cuenta las necesidades de otros.  Es ser humilde y escuchar lo que otros hablan y ser capaces de aprender de ellos.  La gentileza por ejemplo es tomada como signo de debilidad en muchas prisiones y campos militares.

Pablo nos dice que solo a través de la gentileza podemos realmente imitar a Cristo.  Nos demuestra que la gentileza es un trato esencial para hombres y mujeres por igual.  Debemos tener una actitud gentil en nuestras relaciones con otros.  Pablo muestra el valor de un empleo duro y honesto a través de su trabajo de fabricar tiendas de campaña (Hechos 18:3).  El ciertamente merecía el apoyo financiero de la gente y sin embargo les enseño que no quería ser una carga para los nuevos creyentes.  El mostró como los padres amorosos tratan a sus hijos, así era como el se sentía hacía ellos.

Debemos ayudar y animar a los nuevos creyentes en su viaje hacia la fe.  Ellos necesitan ver en nosotros la gentileza que había en Pablo.  Con sus palabras y su ejemplo, Pablo animó a los Tesalonicenses a vivir de modo que trajeran alegría a Dios.  Miremos a nuestro propio estilo de vida y veamos si hay algo que podría apenar a Dios.  ¿Qué piensa la gente de Dios cuando ve el modo en que tú vives tu vida?

 

MATEO 23:1-12

Mateo proclama con vehemencia la descripción que hace Jesús de los hipócritas.  Jesús habla de los líderes religiosos que dijeron a la gente como debían obedecer las reglas que ellos mismos no obedecían. Jesús no condenó lo que enseñaron sino lo que fueron, y lo que fueron fue ser hipócritas.  Ellos hacían las cosas debidas en los momentos oportunos y en los lugares adecuados.  Cargaban consigo una cajita con oraciones para que la gente los viera y se impresionara con su santidad.  Jesús ponía al descubierto esta actitud hipócrita de los líderes religiosos ya que ellos sabían las escrituras pero no las vivían.  Muchos de los fariseos se preocupaban mas de verse como santos que de ser santos.

Hoy vemos eso en mucha gente que da signos externos de una creencia que es muy superficial. Estamos llamados a ser santos y a los santos no se les reconoce por un título superficial.  Un santo es aquel que posee los frutos del Espíritu o sea amor, alegría, paz, paciencia, amabilidad, bondad, fe, gentileza y control de si mismo.  Si los tienes entonces sabemos que el Espíritu Santo te está guiando.  Hoy como en tiempo de los fariseos hay gente que conoce la Palabra de Dios y que atiende a los servicios de la iglesia con regularidad pero no le permiten cambiar sus vidas.  En muchos lugares se oye gente que dice que siguen a Jesús pero que no viven de acuerdo con Sus normas de amor.  Hoy más que nunca estamos llamados a asegurarnos de que nuestras acciones vayan de acuerdo con nuestras creencias.

Los fariseos desean grandemente tener un lugar de liderazgo en la iglesia y en la comunidad.  El peligro viene cuando el deseo por la posición es mayor que la sumisión a la voluntad de Dios.  Jesús no estaba en contra del liderazgo en sí, sino en contra del que lo usa para servirse a si mismo en lugar de servir a otros.  Jesús objetaba las normas de la sociedad de entonces y las de hoy en día.  Para nuestro Señor Jesucristo la grandeza real viene de servir a otros dándose a si mismo.  Debemos recordar que el estar al servicio nos mantiene atentos a las necesidades de otros, y Jesús vino como un servidor.

 

Aplicación

La primera lectura nos muestra que la verdad es la única manera de ser realmente libres.  La segunda lectura nos revela la importancia de la gentileza.  El Evangelio nos muestra el poder de ser servidores.

Esta semana, permitamos que los frutos del Espíritu sean evidentes en nosotros.  Cada mañana rézale al Espíritu Santo para que te guíe en cada uno de sus frutos.  Cada noche has un recuento para ver que tan bien los has usado.  Sé generoso dándolos todos y Dios te dotará de ellos nuevamente.  Pídele a alguien que te evalúe, para ver como lo estás haciendo

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